Creo que un elemento de información fundamental para tener una visión gradualmente más clara sobre lo que significa la necesidad urgente de que el ciudadano mexicano comprenda la importancia e implicaciones de la educación financiera en términos de saber gastar, endeudarse y ahorrar a partir del salario que percibe, puede identificarse en la comprensión de cuál es la situación actual del salario en México si partimos del rezago histórico que ha tenido con respecto al crecimiento de la inflación.
A partir de esta premisa básica, este comentario (el primero de tres) intentará poner en contexto cual es la situación del salario mínimo en términos de su poder de compra y de su insuficiencia (resultante de una mayor inflación) que un padre de familia que perciba este salario debe enfrentar para adquirir a duras penas la canasta básica para el mantenimiento de su familia:
Pues henos aquí con el hecho ya conocido de que si bien la llegada de Mr. Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos ha implicado fluctuaciones en la economía mexicana que se acentuaron con las que tuvo el tipo de cambio en meses pasados, también ha sido un hecho obvio que otros factores como la notable disminución en el precio del petróleo mexicano, ha presionado a las finanzas públicas de un estado mexicano que -como en sexenios anteriores- vuelve a enfrentar problemas económicos, sociales y políticos: la "Casa Blanca", los "Mártires" de Ayotzinapa, inflación creciente, corrupción rampante protagonizada mayormente por gobernadores, funcionarios públicos, políticos de todos los colores, inseguridad persistente en casi todo el territorio nacional, elecciones "fraudulentas" en Coahuila y el Estado de México y -la cereza del pastel- el más reciente escándalo del presunto "espionaje" protagonizado por el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto en contra de periodistas y activistas sociales.
Además de todo lo anterior -por su fuera poco- también hay una realidad, que en mi modesta pero válida opinión como ciudadano mexicano sigue siendo persistente: el gobierno federal ha querido maquillar una vez más detrás del clásico "optimismo oficial" a través de declaraciones mentirosas como las del Secretario del Trabajo Alfonso Navarrete Prida (del pasado mes de Diciembre de 2016) de que "el poder adquisitivo está recuperándose en lo que va del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto" pero que, a pesar de dicho "optimismo", se vive día con día una realidad en la que el salario en México sigue sin ser suficiente más que para cubrir (a duras penas en muchos casos) las necesidades básicas de una familia.
En este sentido, te propongo des lectura al estudio sobre la evolución histórica del salario en México contenido en http://www.mexicomaxico.org/Voto/SalMinInf.htm que además de ser una explicación nada complicada, es un reflejo notable de una historia en la que los regímenes del PRI seguidos por los del PAN y nuevamente por el actual del PRI con Enrique Peña Nieto han mostrado una incapacidad histórica conjunta para lograr que el salario mínimo recupere su poder adquisitivo.
Esta historia de fracasos del "PRIAN" (uno de tantos calificativos que aplica la "izquierda" a la "Mafia del Poder") se acentuó a partir del gobierno de Luis Echeverría Alvarez (1970 - 1976) y se hizo particularmente crítica en los de José López Portillo (1976 - 1982) y Miguel de la Madrid Hurtado (1982 - 1988) (la inflación cercana y superior a 100% durante esos gobiernos priístas que reventó el poder adquisitivo del salario obligándoles a recurrir en varias ocasiones a aquellos "pactos" con los sectores empresarial y sindical para intentar "suavizar" este problema) aunque no debemos ignorar que en los de Carlos Salinas de Gortari (1988 - 1994), Ernesto Zedillo Ponce de León (1994 - 2000), Vicente Fox Quezada (2000 - 2006), Felipe Calderón Hinojosa (2006 - 2012) y el actual de Enrique Peña Nieto, la situación tampoco ha mejorado gran cosa:
A continuación, te propongo el contexto actual en que se ubica la situación problemática del salario mínimo en México haciendo énfasis en las dos gráficas al calce de este comentario: ambas revelan una situación que se explica por sí sola: en la primera gráfica, México ocupa el antepenúltimo lugar en crecimiento del salario apenas por encima de su equivalente en El Salvador y Nicaragua y en la segunda, en lo que bien puede calificarse como un ridículo monumental, nuestro país ocupa el último lugar de los miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el monto del salario mínimo con apenas 96 centavos de dolar.



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